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lunes, 25 de junio de 2012

Buena vida conlleva conocerse

He mostrado ya cómo aprendemos a ver, a comunicarnos. La repetición de experiencias va forjando la visión, el habla, ... nuestro modo de ver el mundo e interpretarlo.

Según el neurocientífico Beau Lotto: "Vemos aprendiendo a ver. El cerebro desarrolló los mecanismos para encontrar modelos, relaciones de información y para asociar estas relaciones, con el significado conductual, un significado al interactuar con el mundo."

"El cerebro se desarrolló para ver el mundo de la manera que fue útil verlo en el pasado. Vemos redefiniendo continuamente la normalidad."

Sin embargo, en Visión - Fallos visuales mostraba lo fácil que resulta confundir nuestras percepciones, las llamadas "fallas cerebrales", comunmente conocidas como ilusiones ópticas, lo muestran claramente.

La realidad del universo físico es experimentada a través de los sentidos y tales sentido son conductos que presentan fallos. La realidad consiste en la interpretación de las percepciones sensoriales que recibimos, las que a su vez están condicionadas por nuestra experiencia, la que a su vez se nutre de nuestros recuerdos.

Por muy importantes o insignificantes que sean las elecciones, siempre se basan en última instancia en nuestra memoria, por eso la memoria juega un papel fundamental en nuestra forma de actuar. Lo único que tenemos son recuerdos y el problema está en que no nos podemos fiar de ellos, porque por su propia forma tienden a modificarse. Es decir, cada vez que recordamos algo, a la vez que lo reforzamos lo estamos alterando.

Cuando evocamos un recuerdo no podemos evitar interpretarlo con los conocimientos que tenemos en este momento, entonces lo alteramos para ajustarlo al yo actual. Somos el conjunto de nuestras experiencias. A medida que el tiempo pasa, cambiamos. El cúmulo de experiencias nos van modelando poco a poco, y algunas veces muy rápido.

Somos el conjunto de nuestras experiencias, de nuestros recuerdos ( que no son fiables ), no sólo en relación a objetos, también en relación a nuestras emociones, que van moldeando nuestras creencias, valorando determinadas situaciones y rechazando otras, porque también se suman las creencias y discursos del entorno al cual pertenecemos.

Beau Lotto dice también: "Nadie es un observador externo a la naturaleza. No estamos definidos por nuestras propiedades centrales, por las partes que nos componen. Estamos definidos por nuestro medio ambiente y por nuestra interacción con él, por nuestra ecología y esa ecología es necesariamente relativa, histórica y empírica."

Entonces, si el hombre es lo que cree y el pensamiento es el que lo determina, esta en observar nuestros pensamientos, desdoblarnos en el que soy y en el que observa ese que soy, para conocerse mejor,  o para verse realmente por primera vez.

Porque lo que cargamos en nuestras cabezas son imágenes, suposiciones e historias, lo que llamamos Modelos Mentales y son los que determinan la forma en que encaramos al mundo, de cómo realizamos nuestras acciones, de cómo se despliegan nuestras emociones.

Por ello se hace necesario observarnos, a fin de hacernos conscientes de nuestro ser, para acallar viejas voces, muchas veces repetidas por costumbre, y comenzar un diálogo amoroso y compasivo a fin de moldear un mejor ser humano, capaz de perdonarse y aceptarse tal y como es hoy, trabajando aquellos aspectos que posibiliten su mejor desempeño.

La búsqueda primordial para todo ser humano es la de ser feliz. Hoy se sabe, a través de investigaciones académicas, que las personas más felices viven más años, son más productivas y establecen las mejores relaciones sociales.

Algunos definen a la felicidad en tres niveles:

el Primero es "la vida placentera" que representa esto que todos queremos lograr como el conseguir bienes, un viaje, una rica comida, ...

el Segundo nivel, que es más profundo es el de "la buena vida" que consiste en pasar por la vida sabiendo cuáles son nuestros talentos, nuestros dones y usándolos.

Y finalmente, hay un nivel mucho más profundo, que no solo tiene que ver con el saber quien soy, sino usar eso unido a un propósito superior, lo que definen como "la vida con sentido".

Es la vida en la que se va descubriendo algo más grande que uno mismo, es dejar una huella con lo que uno hace, no importa qué tan grande sea, y es ahí donde se encuentra una felicidad inagotable.

A la luz de lo dicho, resulta claro que saber quienes somos nos posibilita la buena vida, ser conscientes  cuándo estamos en el Aquí y Ahora, y cuando en el Allá y Entonces, nos facilitará encontrar el sentido a nuestra vida.

Quien esta en el Aquí y Ahora esta ciento por ciento conectado con su ser, hace lo que tiene que hacer, disfruta ese hacer, va delineando una huella en su entorno, ... disfruta de su existencia.





lunes, 14 de mayo de 2012

HOY, lo único que tenemos

La importancia de estar en el Ahora ya lo he apuntado en muchas entradas anteriores, es lo único cierto que tenemos, y es además lo único real, por lo demás, el ayer ya fue, y pese a que tal vez quisiéramos cambiar algo, ya no es posible, el futuro será, pero desconocemos si estaremos en él, sí, por duro que suene es así, esa contundencia tiene el momento presente.

He encontrado este vídeo que es una invitación a pensar en el momento presente, dice en una parte algo así como: "HOY es el futuro de tu ayer ... el pasado de mañana", pero veamos el vídeo




Cuando porfiamos en pensamientos que nada contribuyen para nuestro bien estar, para mejorar nuestra vida, estamos perdiendo tiempo y salud con una película, aunque este conformada con retazos de nuestra propia historia, ya fueron, aprendimos lo que pudimos y tenemos que seguir.

Por eso, como muestra el vídeo, hoy digo lo que tengo que decir: te amo, te necesito, gracias, por favor,  ... porque Aquí y Ahora es todo lo real en nuestras vidas, los recuerdos son buenos en tanto evocan momentos de dicha o bien aunque desagradables, porque nos dejaron una enseñanza.


Imaginar el futuro para proyectarnos de forma positiva, nos ayuda a enfocar nuestras prioridades,  imaginarlo con desencuentros y fatalidades es entretenernos negativamente, entorpecen el avance y el disfrute del presente.

Ánimo, a vivir el Ahora, ... Aquí, ... dando lo mejor de ti mismo, porque como ya sabrás, Recibes lo que das con el corazón, acepta a los demás tal y como son, porque ellos no son más que reflejos de nuestra propia interioridad.




miércoles, 25 de enero de 2012

Nuevo año - Nuevo ciclo

Por esta zona del planeta (América del Sur) estamos en verano, con temperaturas que oscilan entre los 25 °C y los 35 °C , aunque tuvimos días donde trepo por encima de los 40 °C, y días como los de hoy o ayer, donde por la mañana anduvo por los 15 °C y por la tarde alrededor de los 28 °C.


En esta época del año disfruto estar al aire libre, a la sombra de los árboles, junto a un espejo de agua, (para sobrellevar el calor), de la compañía de amigos para distendernos y compartir zambullidas, comidas, mates, charlas intrascendentes y de las otras, risas, proyectos.

Dicho lo dicho, se explica porque no he andado por aquí últimamente, creo que lo importante en la vida de cada quien es seguir lo que propone el corazón, hacer lo que deseamos hacer, sin más. En Estar en el Aquí y Ahora referí a que los pensamientos nos entretienen, nos anclan en la mente, desviándonos de nuestra esencia, y la mejor manera de conectar con el Aquí y Ahora es haciendo lo que deseamos hacer y vernos y reconocernos en ese hacer.

Leí en estos días algo que me parece muy atinado:

Cuando dejamos de pensar en lo que ya ha ocurrido
cuando dejamos de preocuparnos por lo que todavía no ha pasado
entonces, y sólo entonces estaremos en el presente
sólo entonces, experimentaremos la alegría de vivir.

Para seguir conectada con lo que me resulta placentero, quiero compartir contigo dos vídeos con reflexiones que se le atribuyen al actor cómico, compositor, productor, director y escritor británico Sir Charles Spencer Chapin, más conocido por su personaje Charlot, en múltiples películas del período mudo.

El primer vídeo se titula Vida, y compila pensamientos de quien ha vivido, y siendo responsable de sus elecciones, no siempre acertadas, como suele ocurrir, reflexiona sobre cosas simples y sin embargo, tan humanas, mejor mira.




El segundo que quiero compartir, titulado Cuando me ame de verdad, resulta no solo exquisito,  conmueve cómo en pocas palabras se puede reflejar tanto. Tiene además el ingrediente que, la música de fondo, es "Candilejas", tema compuesto también por Chaplin.



Espero hayas disfrutado de estos vídeos tanto como yo, ideales para sentirnos bien con nosotros mismos, para conectar con lo mejor de nosotros.


jueves, 24 de noviembre de 2011

Conocerme desde mi hacer

Para comenzar quiero contarte una vivencia personal para, desde ella, encarar la reflexión de hoy. Siempre tuve facilidad para las matemáticas, no hubo, en todo mi trayecto de escolarización, un tema, en esa área, que me resultara difícil resolver o entender.

Siempre significo un juego apasionante y divertido, captaba de primera lo nuevo que me enseñaban, me sentía una exploradora en los territorios matemáticos, por así decirlo.

Dada esta facilidad era frecuente la presencia de compañeras de colegio en mi casa, o bien para resolver ejercicios, o bien para tratar de entender un tema nuevo, tanto de matemáticas como de física, igualmente divertida para mi.

Desde muy joven tuve la sensación que la dificultad esta en mirar prejuiciosamente el aprendizaje que queremos aprehender. De movida aquellas compañeras aducían: "es difícil", "no se entiende", ... y cualquier comentario que intentara hacer, para que no se condicionaran a priori, caía en saco roto, indefectiblemente la respuesta era: - claro porque a vos no te cuesta - y entonces abandonaba cualquier otro comentario, resultaba estéril.

Esta visión explica para mi, el hecho de que muchas veces etiquetamos las cosas como "difíciles" para justificar la falta de voluntad para volverlo por lo menos manejable, voy a poner un ejemplo así se entiende a lo que apunto.

Si nos daban un problema del tipo: Fuiste con dos amigas a la casa de tu abuela, quien tiene árboles frutales en su patio trasero. Recogieron manzanas, de las que comieron una cada una y convidaron también con una a tu abuela, que aceptó de buen grado. Las manzanas que entre todas comieron representa un tercio del total de las recogidas. De las restantes, la mitad se llevaron tus amigas y tu te quedaste con cuatro. ¿ Cuántas manzanas recogieron en total ?.

Era un problema sencillo, pero antes de siquiera intentar entenderlo comenzaban a preguntarse ¿ cómo se plantea la ecuación ?, o bien apelaban a las bromas para dilatar el abordaje, comentarios como: mira que me importa que hace esta niña con la abuela, sus amigas y las manzana ... risas, risas, ...

Y la cosa no pasa por recordar cómo se platea la ecuación, sino en imaginar la situación, tratar de visualizarla, luego se buscará la forma matemática de expresarla. Muchas veces queremos resolver las cosas como nos dijeron, o suponiendo, sin muchos argumentos, que encontraremos la respuesta haciendo esto o lo otro, como se suele decir: "de taquito", sin prestar la mínima atención. Es apelando a nuestra intuición, a nuestra imaginación como encontramos respuestas, aunque a veces parezcan disparatadas.

Cave aclarar aquí, que en estas materias era buena, pero en las restantes era "normalita, normalita", y en castellano francamente "malita, malita", las faltas de ortografía eran terribles, daban pena.

Todos tenemos áreas que no manejamos, que nos desafían a buscar nuevos enfoques, para tratar de mejorar. En mi caso lo logré con muchas horas de lectura. Resulta que el colegio notificó a mis padres del problema que tenía con la ortografía, de modo que me pusieron a estudiar las reglas ortográficas, aunque lo hice, lo cierto es que no lo hice de buen grado, mi amor propio se había sentido un tanto resentido, pero no tanto, y si con esto superaría el problema, bueno me dije: hagámoslo. Por supuesto, no dio grandes resultados, porque mi interés era de medio para poco, sin embargo, con el tiempo entendí que sembré las bases para mejorar.

Al atravesar la universidad, soporté "estoicamente" las bromas de mis compañeros que leían mis apuntes de clase, y creo que fue allí que tome real conciencia de la importancia de escribir correctamente, entonces puse más atención al hacerlo, con lo cual logré una mejora sustancial.

Trabajar con las ciencias duras es grato para mi, siento que entro a un espacio de conciencia diferente, es abstracción pura, sin embargo, al cabo de años en ese terreno sentí la necesidad de abordar otros campos del saber, surgió la necesidad de saber más sobre mi misma y las circunstancias que atravesaba, entonces me aboque a estudiar Psicología Social, poder entender muchas cosas propias y del entorno, me resultaba atrayente y despertaba mi curiosidad.

Sin embargo, el enfoque de los conocimientos era diferente, comencé a moverme en un terreno nuevo, todo resultaba novedoso, porque mientras en las matemáticas o física las cosas son de una manera determinada, en humanidades un mismo acontecimiento o circunstancia puede tener varias miradas diferentes.

Al tiempo que mi curiosidad aumentaba, mis ansias por saber me atrapaban en horas de lectura, aprehendí que cuando uno hace las cosas con pasión y gozo todo se vuelve ligero, sin esfuerzo, sin darnos cuenta vamos corrigiendo las falencias, y poco a poco dominamos el hacer.

Sucedió que sin ser consciente de ello, mis escritos se volvieron más ajustados, en cuanto a la ortografía, al tiempo que disfrutaba escribir. Comprendí también que cuando le ponemos pasión y gozo al hacer, los resultados llegan, más fácilmente.

Cuando todo nuestro ser esta conectado con lo que estamos haciendo, estamos en el aquí y ahora, entonces disfrutas haciendo tu tarea, un día te sorprendes al darte cuenta, que aquello que tanto te condicionaba, ya forma parte del anecdotario de tu vida.


Para terminar voy a aclarar cuantas manzanas recogieron aquellas niñas, de modo tal, que puedas tu también entender, como se encuentra el número matemáticamente.

Si indicamos con X el total de manzanas recogidas, entonces X representa el número a determinar. Cuando en el problema se dice que: comieron una cada una y que representan el tercio del total, matemáticamente se indicaría así: X/3

Si el total es X y se comieron el tercio de las manzanas recogidas, queda claro que es X/3.

Luego dice: del resto, que no es otra cosa que, el total menos un tercio del total: (X - X/3), la mitad se llevaron tus amigas, lo que se expresa como 1/2.(X - X/3) y a ti te quedaron 4 manzanas.

Entonces la ecuación a plantear tiene esta forma: X/3 + 1/2.(X - X/3) + 4 = X

O sea, el tercio que comieron, más la mitad del resto, más cuatro que te quedaron a ti, suman el total de las manzanas recogidas, para mi resulta simple. Una vez planteada la ecuación, la resuelves aplicando las reglas de la suma algebraica, con lo cual obtendrás el valor de X , que para este problema resulta igual a 12.

A veces, porfiamos en la búsqueda de soluciones que nos hace dar muchas vueltas alrededor de las mismas cosa, porque estamos condicionados por nuestros pre-juicios. Convendrá en esos casos dejar el problema de lado, poner nuestra atención en otra parte, al hacer esto logramos desenfocarnos del abordaje anterior, y muchas veces, al volver encontramos el modo de resolverlo.

Entiendo que enfrentar lo nuevo muchas veces implica un desafío, pero si transformamos los inconvenientes en medios para agudizar nuestro ingenio, nos volveremos más sutiles en la apreciación del día a día.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Conectando con mi esencia

Ya he marcado la importancia de meditar para conectar con el aquí y ahora, o bien desarrollar actividades que hacen que mente y cuerpo estén juntos en el aquí y ahora, como dije en Para silenciar al narrador crónico.

También ya dije, en otra entrada, que mi modo particular de aquietar a mi narrador crónico es hacer manualidades en madera, eso de buscar los modos de resolver los inconvenientes que en la materialización de algo acontece, me sumerge en otro espacio tiempo.

Esta vez el desafío fue hacer una chacra para que uno de mis niños, Juan, jugara con sus animalitos diminutos. El niño en cuestión ama los animales y esta en contacto con ellos, ya que sus padres frecuentan el campo de un familiar, con lo cual conoce de caballos, vacas, ovejas, pollos, patos, conejos, en fin, el mundo del campo.


El esbozo de lo que haría, en trazo grueso, tenía la forma que indico aquí arriba, una casa, un galpón, un cerco para delimitar el campo y otro cerco para un área de siembra o de pastoreo. Claro, el primer asunto a atender era la escala a la que lo haría, se me ocurrió que lo mejor era conseguir un tractor, y que sus dimensiones definirían las demás.

Teniendo el tractor comencé construyendo la casa, de paredes de fósforos usados y su cubierta de madera balsa. Cuenta con ventanas, puertas, una chimenea, y además le adosé un porche, como tienen las viejas casonas de campo. El problema no estaba en el diseño, sino en el tamaño diminuto de sus componentes.


La casa la realicé sobre una base independiente, esto me permitió ir apropiándome de la idea, es decir, fui definiendo mentalmente, mientras la construía, cómo serían las demás partes, galpón, área de siembra o pastoreo, en fin imaginar la dimensión de la chacra, para así definir las dimensiones de la base de madera que la contendría.

Previa consulta con la mamá de Juan, sobre el tamaño más apropiado, para que al tiempo de ser adecuado para jugar, resultara práctico para guardarlo, surgieron algunas costumbres de Juan, en relación a como jugaba con sus animalitos, que imitaba de los que trabajan en el campo que visitan y de su rica imaginación.

Con toda esta información decidí que la mejor medida para la base sería cincuenta por ochenta centímetros, la casa tiene unos doce por ocho centímetros y el galpón lo definió el tamaño del tractor.

En cuanto al galpón, las columnas son de fósforos, pero entre columna y columna lo hice con unas maderitas que se utilizan para hacer helados caseros, y que había adquirido pensando hacer todas las construcciones con ellas, pero resulta muy engorroso pues no son rectas, por tanto difícil de unirlas.


El galpón lo construí sobre la base de la maqueta, luego procedí a cercar el perímetro y entonces surgió la pregunta de cómo hacer la visagra de la tranquera, porque no hay campo sin tranquera, y si hay tractor, vehículos y animales que mover, no podía faltar una tranquera.

Cave decir aquí que no tengo muchas herramientas, las voy improvisando a medida que surgen las necesidades, bien pues, se me ocurrió que a modo de bisagra para la tranquera, podría utilizar un palillo de escarbadientes, y funcionó, aunque lograr la apertura y las distancias adecuadas llevo muuuuucho tiempo.

Es en estas cuestiones que me concentro de tal modo que me olvido de lo que me rodea, me centre totalmente en lograr la movilidad de esta diminuta tranquera y todo mi ser estaba allí.

Tenía el cerco perimetral, tranquera que podía abrirse, galpón, casa con porche, y también el cerco para el área de siembra o pastoreo, sin embargo, antes de colocar la casa decidí pintar el cerco, el galpón y el suelo, entendí que tendría menos obstáculos para hacerlo, y fue una excelente idea. Debajo puedes ver el conjunto una vez ensamblado.


Algo diferente a la foto de las ideas preliminares ¿ no ?. Entre el galpón y el cerco interior agregué una puertita, un trozo de madera diminuto, como detalle, digo esto porque trato de hacer las cosas lo más cercanas a lo real, por eso tenía que agregar esta puerta para poder acceder al área de siembra.

La tranquera tampoco la monte hasta terminar de pintar, el mecanismo es demasiado sensible para estar manipulándolo mucho, empero, cuando Juan recibió el regalo fue precisamente la tranquera la que sufrió la mayor prueba, pero eso será tema para más adelante.

El cerco lo hice con madera balsa, los postes de 5 mm por 5 mm con una altura de 45 mm y las tablas horizontales de 5 mm por 2 mm de espesor, que ayudada de una tablita fui demarcando en cada poste la altura donde pegaría cada tabla.

Cuando hacemos juguetes para niños de dos años, entiendo que hay que atender a la robustés, porque aún son torpes en movimientos y fuerza, por ello a cada poste le perforé la base y le agregué un trocito de fósforo, de modo que, perforando la base de la maqueta, a distancias equidistantes, ubique los postes. Así, no sólo la cola lo mantendría en su sitio sino también, al dotarlo de esa traba, le conferí fortaleza y evite corrimientos.

Bueno así quedo el conjunto, ya en plena actividad, con animales, tractor, vehículos y plantas.



En relación a la prueba que sufrió la tranquera hay que decir que, cuando entregue el campo a Juan, estaba de visita una prima de la misma edad, y por supuesto, ella también quería jugar, cosa que a él no le gustó ni ahí, de modo que le surgió un berrinche de aquellos, y del primer manotazo voló, literalmente, la tranquera, rompiendo también las maderitas del cerco adyacente a ella. Retos, llanto y una pequeña bataola, que provocó que el campo fuera a parar a las alturas, el llanto siguió un rato hasta que volvió la calma y siguieron jugando con otras cosas.

Pasado el incidente, me aboqué a solucionar el problema, con la ayuda de la mamá y cola en manos restituí las cosas a sus lugares y se puso a secar.

Al día siguiente, y para mi sorpresa, hablando con la mamá de Juan, me dice de la tranquera: - funciona de diez, parece que el coscorrón le vino bien - risas ... y agrega - pasa horas jugando con su campo, con sus animales, ... y a todos le dice: me lo hizo la tía Mabel - hay mejor pago que esto, para mi es el mejor, su inocencia y su alegría, al tener su propio campo, son una retribución superlativa.

Por mi parte estos trabajos, que puedo hacer de tanto en tanto, porque lleva mucho tiempo y no siempre dispongo de el, me conectan con mi ser, libre del narrador crónico y conectada a la solución de problemas, francamente resultan vitales, al tiempo que me gratifica el regalo que los niños me hacen, su autenticidad, su ternura, su alegría desbordante ...

Siempre complacen estas pequeñas cosas, son las que verdaderamente importan, sin mucho "ruido" nos hacemos parte de la vida de los niños, contribuimos a desarrollar su imaginación y como recompensa obtenemos abrazos, besos y risas a granel, las que sazonan gratamente nuestros días.


Así entiendo el compartir con los niños, dejarlos volar con su imaginación y proveerles de aquellas cosas que la enriquece. Hacerlo con mis propias manos también significa una invitación para que, en un futuro cercano, sean ellos los hacedores, que se animen a construir, que aprendan que no todo esta hecho o se compra, el valor del trabajo y la paciencia que se requiere para todo, enseñándoles en fin, a "acompañar", cada uno desde su lugar, aportando lo que puede, poniendo en juego lo mejor de si. Así honraran la vida.


lunes, 5 de septiembre de 2011

Vida plena - Explorando creencias

Comenzaba la entrada anterior citando lo que decía Ortega y Gasset: "Para orientarnos y situarnos en el mundo necesitamos saber: cómo es el mundo, qué hay en él, cómo se comportan las cosas, ... para así acomodar el mundo a nuestras necesidades. No se puede vivir sin convicciones, sin interpretaciones del mundo", y la terminaba planteando que para lograr una vida plena se hace necesario revisar nuestros Esquemas Mentales.



En esta entrada trataré sobre un tema que muchos dicen mejor no hablar, - para evitar controversias -, y el tema es si Dios existe, como decía al terminar Tradición - Paradigma - Creencias - Fe "Una fe adulta es una fe personal, valiente, sin miedos infantiles. La fe adulta sólo se encuentra en personas adultas que no tienen miedo a preguntarse, no tienen miedo a la duda, no tienen miedo a caminar a contracorriente", según Luis Aleman Mur.

Dice también Luis Mur en su sitio feadulta.com "Esa teología convertida en catecismo, ha producido estragos hasta infiltrarnos el paganismo. Ha sembrado de sal amarga nuestra vidas y destrozado la imagen de Dios". Y luego: "Todo esto es lisa y llanamente la consecuencia de una realidad muy antigua, muy admitida, muy bíblica. Sencillamente a Dios lo vamos conociendo muy poco a poco."

Y concluye el artículo diciendo: "Todo progreso en el conocimiento sobre lo humano incide de forma directa en nuestro conocimiento sobre Dios. Porque Dios no es un pegote externo al Universo. Todo el enorme progreso en la ciencia y en el conocimiento de la creación tiene, necesariamente que influir y desarrollar nuestro conocimiento de Dios."

Dicho lo dicho, quiero traer una mirada desde la ciencia, claro que esto es muy personal, como ya he dicho en alguna entrada anterior, me considero un ser espiritual, con formación religiosa en la Iglesia católica.

En Tradición - Paradigma - Creencias - Fe decía que la Fe es en general, la persuación mental de que un determinado enunciado es verdadero. Tener Fe es aceptar la palabra de otro, y el motivo básico de toda Fe es la autoridad (el derecho a ser creído) de aquel a quién se cree.

Este reconocimiento de autoridad ocurre cuando se acepta que el o ella tiene conocimiento sobre lo que dice, y posee integridad de manera que no engaña, sin embargo, los últimos hechos protagonizados por la Iglesia ponen en cuestión la integridad, porque no siempre la Iglesia a respondido honestamente en asuntos tan graves como el abuso, por nombrar uno.

En lo personal no afecta mi creencia en Dios, esta claro que la Iglesia esta conformada por hombres y mujeres, por tanto, en su seno suceden hechos como en cualquier grupo humano, es mi formación en el campo de las ciencias lo que me impide aceptar algunas cosas, no me da respuesta el que sean dogmas de Fe. Ya fue dicho en la entrada citada más arriba, que el dogma no esta sujeto a la prueba de veracidad, es una proposición que se considera cierta e innegable.

Sigo teniendo Fe porque mi formación familiar y escolar cimentaron vivencias que la conforman, no puedo medir, cuantificar, etcétera en un laboratorio cuánto es del campo de lo divino y cuanto pertenece a la sugestión, me gusta pensar en Dios como la "dulce compañía interna", y puedo aceptar que otros lo consideren una fantasía de mi parte, cada quien ve lo que puede ver, pero eso no me cierra a otras posturas, me molestan sí los fanatismos, simiente de muchas guerras.

Ya traje al divulgador de ciencia, Doctor Neil deGrasse Tyson, cuando referí a los fallos cerebrales o ilusiones visuales, vuelvo a traerlo aquí en una Conferencia del año 2006, titulada "El Universo esta en nosotros", donde plantea la posición de los científicos, no de todos, acerca de este tema.

Tyson dice: Ya se que las moléculas de mi cuerpo pueden ser rastreadas a fenómenos en el cosmos, y esto fue descubierto por nuestras 15 libras ( 6,79 Kg ) de materia gris. Hay un parentesco con el cosmos ...

... Quiero que alguien coloque electrodos en mi cabeza y cuando reflexiono sobre nuestro parentesco con el cosmos, cuando hago cálculos que demuestran que un meteorito de 15 toneladas, que tenemos en el "Rose Center for Earth and Space", es un meteorito de hierro, cuando hago un cálculo que demuestra que si tomas todo el hierro de la hemoglobina, de todos los habitantes del área de Nueva York, puedes recobrar la misma cantidad de hierro, y darte cuenta que el hierro del meteorito y el hierro de tu sangre tienen origen común, en el núcleo de una estrella ...

Dime que parte de mi cerebro se enciende, porque eso me emociona, eso me hace querer agarrar gente en las calles y decirles: Has oído esto ? ...

Así que yo siento, uso palabras, me pierdo en la majestuosidad del cosmos. Uso palabras, compongo enunciados que suenan como los enunciados que escucho de la gente que asegura tener revelaciones de Jesús, de gente que va en peregrinación a la Mecca. El sentimiento me es familiar, lo se !, bueno no lo se, quiero que alguien haga ese experimento, porque el día que se haga quiero saber si los centros en mi cerebro que son excitados por estos pensamientos cósmicos son los mismos que los de la gente religiosa. Esto es algo que hay que saber.

Sería un descubrimiento muy interesante, porque lo que eso me dice, a mi, como educador, me permitirá ofrecerle al universo, a la gente, y lo estarán tomando poco a poco, y lograrán obtener los sentimientos que tenían antes.



No me importa si abandonan sentimientos previos. En mi opinión, si tu les hace saber a la gente que no es simplemente que nosotros estamos en el universo, sino que de hecho, teniendo en cuenta la química, y la física nuclear en conjunto no sólo nosotros estamos en el universo, "El universo esta en nosotros".

Y yo no se de alguna sensación más espiritual que lo que este pensamiento me ha brindado. La frase "el Dios en los huecos" se refiere a una visión de Dios como existente en los "huecos" o aspectos de la realidad que actualmente no tienen explicación por la ciencia.

Esas vivencias personales, singulares e intransferibles que arraigan nuestras creencias, son las que definen nuestra visión de las cosas, por eso Tyson dice el sentimiento me es familiar, porque lo embargan cuando estudia y escudriña el cosmos, ahora bien, queda claro que aquello que hemos recibido desde muy pequeños nos condiciona de por vida, que nuestras experiencias lo reafirman o no, pero podría alguien indicar lo verdadero, y si lo hubiera, ¿ me serviría a mi particularmente.?

Al finalizar una Conferencia, realizada en marzo de 2010, una señora le pregunto a Tayson si él creía en Dios, o en alguna autoridad superior, resulta interesante escuchar su respuesta. En el siguiente vídeo puedes hacerlo.




En la entrada más arriba citada mostré y quiero repetir aquí, lo que decía Juan Pablo II:

"La Fe es adhesión a Dios en el claro oscuro del misterio, sin embargo, es también búsqueda con el deseo de conocer más y mejor la verdad revelada."

Para terminar, quiero dejarte unos vídeos en relación a lo dicho unos párrafos más arriba, respecto a "el Dios de los huecos". Tayson dio una charla sobre los "huecos" que tiene la ciencia, en relación a ciertos aspectos de la realidad, son dos vídeos donde hace una recorrida por la historia de la ciencia, marcando dónde estubieron los "huecos" para las diferentes épocas del conocimiento humano y cómo se relacionan con la idea de Dios. Puedes ver aquí la primera parte y desde allí podrás acceder a la segunda parte.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Vida plena - Conocerte - Saber quien eres

Al comenzar Creencias - Ortega y Gasset decía: Para orientarnos y situarnos en el mundo necesitamos saber: cómo es el mundo, qué hay en él, cómo se comportan las cosas, ... para así acomodar el mundo a nuestras necesidades. No se puede vivir sin convicciones, sin interpretaciones del mundo.

En varias entradas fui mostrando la diferencia entre idea y creencia, consigne que idea es un pensamiento que se nos ocurre acerca de la realidad, mientras que creencia es el firme asentimiento y conformidad con algo. Según la Real Academia Española la creencia es la idea que se considera verdadera y a la que se da completo crédito como cierta.


Puede considerarse que una creencia es un paradigma que se basa en la fe, ya que no existe demostración absoluta, fundamento racional o justificación empírica (a través de la experimentación) que lo compruebe.

Sin embargo, más adelante en la misma entrada decía: Uno de los motores que ponen en marcha la búsqueda de nuevas explicaciones está en las paradojas con las que continuamente nos tropezamos y que la inercia de un conocimiento lineal rechaza, denominándolas excepciones a la regla, sin reconocerlas como expresiones de la complejidad de la realidad, la cual se anuncia a través de ellas.

El ser humano crea escenarios para sentirse real, pero la realidad que crea no resuelve los enigmas de la Realidad. Su esfuerzo no tiene como fin la creación de lo externo a él: si acaso es un intento para comprender su existencia o la materia de la que está hecho, a partir de dar forma a las posibilidades que emergen de la propia realidad.

Todos estos comentarios, en relación a lo dicho en las entradas anteriores, cobran otra significación. Si queremos vivir una vida plena se hace necesario bucear en nuestras creencias, en nuestro modo de ver el mundo, poner en cuestión las verdades heredadas y que hemos reforzado con nuestra experiencia, muchas de las cuales aceptamos como verdades absolutas e inamovibles, aún habiendo dejado de sernos útiles.

Decía en la última entrada: para Vivir una vida plena, resulta imprescindible conocerse, conocer nuestro potencial, quienes somos en verdad, y para ello necesariamente tendremos que revisar, cuestionar y seguramente despojarnos de aquellas creencias, que a la luz de los nuevos conocimientos, de las nuevas vivencias internas que experimentamos, nos impulsan a buscar respuestas más afín a quienes somos ahora.

Todo aquello que resuena, que hace ruido en alguna parte de mi ser, despierta en mi la necesidad de descifrarlo, de entenderlo. La curiosidad me impulsa a buscar diferentes miradas, una sola no siempre me posibilita la comprensión. Por lo general, acopio la mayor cantidad de información posible, ese acopio va abriendo cierta comprensión, luego, al intentar una síntesis, logro aprehender el contenido. Las diferentes miradas van dando una cierta dimensión a lo a desentrañar, lo van cargando de contenido.

Frente a la propuesta "Conocerse, saber quienes somos en realidad", uno se siente dispuesto aunque un tanto confundido, porque no sabe el cómo y hay tantos "iluminados" de pacotilla. Surge entonces la búsqueda para desentrañar a que alude el "conocerse uno mismo", vamos encontrando diferentes abordajes, a poco de andar descartamos a algunos, tomamos algo de otros, y seguro, en el mientras tanto, aprehendemos su significación.

Poco a poco comprendemos que es una tarea que requiere mirarnos con aprecio, que en lugar de juzgarnos impone aceptarnos, que en lugar de defender nuestra visión del mundo cave ponerlo en cuestión, interrogarlo, ... enriquecerlo.

Desde los comienzos de este sitio indague en las ciencias, también sobre los sentidos, porque a través de ellos accedemos a la realidad, y mostré que presentan fallos, el cerebro sus funciones y afecciones en general, el tiempo como fundamento de la realidad, así fui conformado un marco conceptual común posibilitador de una comunicación más clara y ajustada, minimizando los pre juicios. Siempre aspiro imprimir a mi hacer un espíritu de aventura, se que es tedioso adquirir un conocimiento nuevo, por tanto se vuelve indispensable crear un ambiente ameno y divertido para encarar dicho cometido.

Me asombra la gente dedicada a un tema en particular, hablando con frases grandilocuentes, más que trasmitir un conocimiento trasmiten una imagen de erudito. Lo llamativo de estos personajes es que al ser interrogados (para "desasnarnos") se incomodan, se vuelven evasivos, siguen con lo suyo sin prestar atención al "dudoso", como quien sigue un relato prefijado.

Tratando de impresionar como eruditos, estas personas logran que el auditorio comience a escuchar con ciertas reservas, se observa una pérdida de interés en algunos, y lo más lamentable es que ellos no lo registran, suelen decir - que poco interés muestran - refiriéndose a los otros. Como ya he dicho varias veces, el problema no esta afuera sino adentro. Mirarnos, reconocernos, asumirnos, preguntarnos, ... eso significa Conocerse, saber quienes somos en realidad.

Según mi experiencia, la mejor manera de detectar quien realmente me aportará un conocimiento de quien no lo hará, es en cómo reacciona frente a una pregunta inesperada, dejando entrever simultáneamente su honestidad intelectual. Entiendo que alguien pueda no tener respuesta a una determinada pregunta, en tal caso cabría esperar que diga: - no se, no se me había ocurrido pensarlo así -, o bien que re-preguntara a fin de averiguar hacia donde apunta la duda, o para vislumbrar la postura pre existente, en relación al nuevo conocimiento, del interlocutor.

Cuando alguien trata de ridiculizar, o se vuelve evasivo respecto del que interroga, es señal (de "huir") inequívoca que estoy frente a un gran impostor o a un gran memorioso, ambos infieren falta de experimentación con el tema que pretenden dominar.

En la entrada anterior referí el disociar lo que decimos de lo que quisimos decir, entiendo que esto se da mayormente cuando pretendemos trasmitir un conocimiento, una experiencia, de una cierta forma, es decir desde una sola perspectiva. Si realmente anhelamos que el otro alcance la mayor comprensión de lo que estamos diciendo, se hace imprescindible contar con diferentes enfoques.


El abordar un tema desde diferentes perspectivas posibilita, en principio, captar la idea, luego poco a poco ir asimilándolo, apropiarnos de él, lo que implica atravesar cierta comprensión, cierta confusión, cierta impotencia, avances, retrocesos, ... Cuando deseamos incorporar un conocimiento además, necesitamos tolerar un tiempo interno, sobre todo cuando ese conocimiento pone en cuestión alguna creencia, porque moviliza todo ese andamiaje de supuestos y acuerdos que abren un abanico de búsquedas subsidiarias.

Siempre tuve facilidad para las matemáticas, para mi es sinónimo de juego. Cada nivel de aprendizaje lo viví como una aventura apasionante. Esa facilidad seguramente la reflejaba hacia los demás, mi casa solía estar poblada de compañeras de colegio, resolviendo problemas matemáticos. Entiendo que sólo puedo trasmitir como un juego, lo que para mi lo es.

Las matemáticas por lo general tienen "mala prensa", pocos disfrutan de ella, porque pocos son los que logran trasmitirla como lo que son, un juego de ingenio y abstracción. Generalmente contribuyen a ese estándar profesores bien intencionados, pero carentes de pasión por lo que hacen, memoriosos sin duda que aburren a sus jóvenes alumnos.

En las últimas entradas referí a los Esquemas Mentales, que muchas veces bloquean la posibilidad de innovar, de explorar nuestra forma de relacionarnos. Estos Esquemas Mentales no son más que modos, muchas veces anacrónicos, de ver y comprender el mundo en el presente.

Pues bien, dicho lo dicho, queda más claro qué implica cuestionar, revisar "nuestros" Esquemas Mentales. Recuerdo lo que el Maestro respondió, ante la queja de su discípulo, sobre que siempre le echaba abajo sus creencias, que apunté en La Realidad - acuerdos - experiencias - recuerdos


"Lo que hago es prenderle fuego al templo de tus creencias para que,
cuando haya quedado destruido,
tengas una perfecta visión del cielo inmenso y SIN LIMITES ..."


Pretendo indagar y compartir contigo ciertos temas que tocan mis creencias, por tanto me movilizan. Encuentro cierta cuota de verdad en algunos abordajes, a pesar de no ajustarse a mi concepción del mundo, sin embargo, por alguna extraña razón, no puedo dejar de preguntarme y explorarlos, serán pues tema de otras entradas.



viernes, 26 de agosto de 2011

Conocerte - Conocer tu potencial

En la entrada anterior decía: Si quieres vivir una vida plena, es imprescindible conocerte, conocer tu potencial, saber quien eres en verdad, y esto abre en mi una serie de reflexiones, que quiero compartir contigo.


Si visitas periódicamente este sitio observaras varias cosas, primero, que he desarrollado temas variados en relación a la ciencia, lo que según mi visión nos da un lenguaje común, fundamentalmente en lo que como humanos nos iguala, en segundo lugar, habrás observado que utilizo la palabra referí y no hable, porque expongo temas por escrito, no hablo, y en tercer lugar, uso frecuentemente la frase "según mi visión", esto no es gratuito, entiendo que la mayoría de las personas disocian lo que dicen de lo que quisieron decir, dando por sobreentendido que el otro entiende, GUAUUUU y más grave aún disociamos lo que decimos ... de lo que hacemos.

Veamos, "según mi visión" conlleva un convite, porque alude a que es una opinión del tema que traemos entre manos, opinión que conformé en mi recorrido existencial, asumo por tanto que tu puedes, por tu propio recorrido, tener otra visión igualmente válida, y digo conlleva un convite porque dejo abierta la posibilidad para que repensemos mis dichos, tanto tú como yo, porque según como resuene en ti y en mi, acordaremos o no.

Según mi visión, esto de disociar entre lo que decimos y lo que quisimos decir es mucho más propio de los latinos, porque por un lado tenemos una lengua muy rica. El castellano o español (da igual) tiene una diversidad de palabras para aludir a la misma cosa, que parecería más fácil expresar nuestros pensamientos, nuestras ideas, y sin embargo, no siempre nuestro interlocutor ocasional comprende exactamente lo que estamos expresando, surgen los malos entendidos, porque nuestra formación no siempre es igualmente rica, y no alcanzamos a comprender que el saber es riqueza "per se", no es riqueza para mostrar sino riqueza para compartir y disfrutar.

El tiempo de escolarización no siempre es divertido, tuve maestras y profesoras que sabían de su tema, pero no le imprimían esa pasión que enamora a los niños y a los jóvenes, y se notaba, sobre todo, en comparación con quienes sí lo hacían; estos lograban que la mayoría quisiera saber más, investigar, descubrir. Digo esto, porque muchos quedan atrapados en sus experiencias juveniles y se invalidan frente a la posibilidad de descubrir mundos.

Por otro lado, no menos importante, es que somos muy "amigueros" (me permito inventar este término), usamos con bastante ligereza el término amigo, porque hay una necesidad de contar con la complicidad del otro, aderezado creo con algo de poder, de querer agradar, de sentirnos amados, ... claro que esto pasa por nuestra imaginación, nuestros deseos, y entonces suelen surgir los malos entendidos cuando el otro opina distinto, ¿cómo puedes?, ¿no eres mi amigo?.

Según mi visión la palabra amigo conlleva tiempo y trabajo. Tiempo, porque en el devenir veo qué cosas le hacen soltar una carcajada y qué cosas lo angustian, qué cosas lo entretienen horas y qué cosas evita, ... trabajo, porque a veces tengo que tolerar seudo desaires y otras veces agradecer su silenciosa compañía, hasta desarrollar ese "time" que todo vínculo tiene.

Al construir un vínculo, descubrimos partes del otro y mostramos partes de nosotros. No se hacen necesarias tantas palabras - hay tanto compartido que muchas cosas, tácitamente, están dadas -, por eso, si frecuentamos mayoritariamente a las mismas personas, nuestro lenguaje, nuestras actitudes, se empobrecen, se vuelven acotadas. Muchas veces nos enojamos con ellos porque no entienden, pretendemos o esperamos mágicamente que comprendan lo que estamos diciendo - o queriendo decir -, diría esperamos que sean "adivinos".

Por el contrario, al aceptar el reto de conocer gente fuera del grupo habitual, uno se permite ser visto y valorado por otros que no conocemos, necesariamente me obligará a ser más explícito en lo que digo, en cómo lo digo, ... tendré que poner atención en el otro, ser conciso, evitar ser ambiguo, ... en fin, es indispensable una actitud atenta y considerada, por eso muchos dicen - no se moverme con gente extraña, no me gusta - si uno lo piensa bien, sólo son argumentos para justificar la falta de compromiso, de una cierta cuota de audacia, ... porque aventurarse en terrenos inexplorados entraña desilusión o frustración, pero también, descubrimiento y aprendizaje.

Ahora, con las nuevas tecnologías, el mundo se ha diversificado más y tenemos acceso a él desde nuestro hogar, oficina, y si bien por momentos nos sentimos abrumados por tanta información, otras veces agradecemos lo relativamente fácil que es su manejo, o porque encontramos rápidamente respuesta a nuestra inquietud por saber o aprender.

Es interesante observar lo que sucede con las redes sociales, quienes nos conocemos de años, compartimos costumbres, una cierta "similitud" en la manera de ver el mundo, ... entonces tenemos cierta certeza de lo que el otro subirá a su muro, sin embargo, a poco de andar, comienzas a sumar otros contactos, por lo general amigo de tus contactos, y poco a poco te rodeas de personas en quienes tienes que, cómo dije: invertir tiempo y trabajo para construir un vínculo, y en el mientras tanto, te conoces y te reconoces en ese hacer.

También puedes conocer a personas de otras partes del mundo, por lo menos a mi me atrae hacerlo, tengo un contacto servio, yo de servio ni ahí, pero existe el traductor y me tomo el trabajo de traducir, a veces, para entender que dice, que cosas comparte con los suyos, descubro así otras costumbres, otros paisajes, la música que se escucha por allá, pero de nuevo, en el mientras tanto descubro quien soy, por dónde surgen las afinidades, las diferencias. Hay que agudizar el ingenio para abrir un vínculo, cuando ni la lengua se comparte, sólo se trata de experimentar este simple humano que soy.

Con respecto a disociar lo que decimos de lo que hacemos a mi me preocupa en relación con los niños, asumo que los adultos podemos tomarlo como verborragia del otro, pero los niños no pueden, no saben. Déjame ponerte un ejemplo que lo explicará mejor.

Muchas veces cuando los niños hacen algo inadecuado y que calificamos "desproporcionadamente" como grave, como volcar un vaso de jugo sobre su ropa recién puesta, algunos ofuscados suelen decir - si serás tonto - o - siempre haciendo pavadas - El adulto sabe que eso no es así, que no es tonto y que no siempre hace pavadas, sólo fue un accidente que le pasa a todos, pero el niño no sabe. Ahora, si de niño te repiten estas calificaciones con suficiente énfasis y con suficiente frecuencia, no dudo que lograrán adultos tontos y que harán pavadas.

Según mi visión, para lograr ambientes amenos y distendidos hay que trabajar todos los días con uno mismo. Para vivir mejor se hace necesario conocernos y reconocernos en cada momento, aceptando el convite que nos hace la vida para mirarnos y propiciar un mundo mejor. Un grano de arena no hace la playa, sin embargo, a la playa la conforman una infinidad de granos de arena.



Si quieres vivir una vida plena, es imprescindible conocerte, conocer tu potencial, saber quien eres en verdad


jueves, 25 de agosto de 2011

El Tiempo - Nuestra propia esencia

En las entradas anteriores referí a el tiempo, según un artículo del filósofo español Francisco Titos Lomas, que primero aborda el concepto desde una perspectiva diacrónica (a través del tiempo), a fin de exponer las opiniones de los más destacados filósofos, para luego de manera sincrónica (en una determinada época) arribar a algunas conclusiones.

En esta entrada quiero comenzar trayendo algunas de las opiniones allí vertidas, que en mi resonaron de algún modo, porque como fue dicho en Meditar para conocer mi potencial si quieres vivir una vida plena, es imprescindible conocerte, conocer tu potencial, quien eres en verdad, y a la luz de estos conocimientos aprehender lo que de suyo traen.

Según Bergson, el tiempo psicológico es irreversible. Si pudiéramos volver a vivir una situación comprenderíamos que ni nosotros, ni los que nos rodean, somos ya los mismos.

El tiempo no es para nosotros espectador sino que constituye en cierto modo, nuestra propia esencia, la trama misma de nuestro ser.

Cada momento presente es una especie de condensación de la vida anterior, y el yo que en él actúa es producto de la experiencia pasada.

El tiempo verdadero es el puro fluir de nuestra interioridad, desprovisto de toda medida, sentido como algo cualitativo.

Fuera de nosotros sólo hay espacio. En nuestro interior, en cambio, existe la verdadera duración.

A juicio de Bergson se han confundido espacio y tiempo. Si no hubiera un ser consciente que contemplara los hechos del mundo material, no podría decirse que en él existiera tiempo, sino sólo coexistencia y sucesión de realidades de suyo atemporales. Por eso el tiempo es indivisible e inconmensurable.

Si habitualmente medimos el tiempo, es debido a que lo proyectamos sobre el espacio. Un ser ajeno al espacio tendría una noción pura del tiempo, que se puede obtener si no separamos el presente de los estados anteriores, porque la duración pura no yuxtapone estados, sino que los fusiona.

El tiempo es el fundamento de toda la realidad. El fluir, que es la esencia del tiempo, embarga al hombre y a todas las cosas. El fluir, que es vida, cambio, tiempo, aunque nos es íntimamente conocido, resulta, sin embargo, indefinible, porque sólo se puede conceptualizar lo material y el tiempo no es una realidad material. Para captar la duración real hemos de utilizar la intuición en lugar del pensamiento.

El tiempo verdadero es duración de algo que cambia, y ese algo es la conciencia, la vida interior del sujeto psíquico, para quien el tiempo reviste un carácter radical, porque el hombre posee un ser de naturaleza temporal. Es el sujeto psíquico el que introduce la noción de tiempo en el universo material, donde sólo hay sucesión o coexistencia de fenómenos atemporales.

Para Heidegger, la comprensión de lo ya sido determina la comprensión de lo que actualmente somos. El presente, pues, aparece envuelto por la relación entre futuro y pasado. Estas tres dimensiones - pasado, presente, futuro - constituyen la unidad del ser humano y reciben el nombre de temporalidad.

El hombre no se limita a estar en el tiempo, sino que éste constituye su propia esencia. El tiempo es la textura más profunda de la existencia humana, que se patentiza como preocupación, y la preocupación cobra sentido en el tiempo.

Ortega y Gasset también dice que la temporalidad es la esencia de la vida humana. El hombre esta sujeto al tiempo, su vida transcurre en el tiempo, esta sometido a un continuo ser y dejar de ser, impulsado por el pasado va proyectando y avanzando hacia el futuro.

No sólo es lo que realmente es, lo que ha sido, sino también lo que ha de ser. El hombre no tiene naturaleza, sino que tiene historia.

El pasado es ahora real porque lo revivo, y cuando encuentro en mi pasado los medios para realizar mi futuro es, cuando descubro mi presente. Y todo esto acontece en un instante, en cada instante la vida se dilata en las tres dimensiones del tiempo real interior.

Ahora, con este conocimiento, volvamos a Realidad - Por qué meditar, allí referí a los Esquemas Mentales, que muchas veces bloquean la posibilidad de innovar, de explorar nuestra forma de relacionarnos, porque estos Esquemas Mentales no son más que modos, muchas veces anacrónicos, de ver y comprender el mundo en el presente.

Si entendemos que el tiempo verdadero es el puro fluir de nuestra interioridad, desprovisto de toda medida, sentido como algo cualitativo, al conectarnos con nuestro propio ser, sin juicio de valor, aceptándonos con nuestras luces y sombras, podremos vivenciar cada instante más plenamente, atesorando cada uno de ellos como únicos e irrepetibles.

Otra aspecto para mi a puntualizar es cuando Heidegger dice: el tiempo es la textura más profunda de la existencia humana, que se patentiza como preocupación y la preocupación cobra sentido en el tiempo. Si me pongo a pensar en mi propia vida, mis preocupaciones giran en torno al tiempo, (terminaré el trabajo a tiempo, perderé a mis afectos, etcétera), entonces surge algo elemental: en lugar de pre-ocuparnos tenemos que "ocuparnos", así, seguramente, los días se volverán más plenos.

Otro aspecto que surge como obvio es que si, no sólo somos lo que realmente somos, lo que hemos sido, sino también lo que hemos de ser, cave preguntarse ¿ cómo cambiar este que soy ?, si ya no me sirve, si ya no me permite avanzar hacia mis anhelos. ¿ Cómo proyectarme al futuro con mi pasado si no estoy logrando lo que busco ?.


Según lo entiendo, ensayando modos nuevos e inéditos de ser en el mundo. Escuchaba no hace mucho "La suerte favorece a los audaces", y que es audacia sino atreverse, osar transgredir los propios límites, muchas veces auto impuestos.

Sólo conociéndome, conociendo mi potencial, quien soy de verdad podré avanzar hacia un modo diferente de ser. Se dijo un ser ajeno al espacio tendría una noción pura del tiempo, que se puede obtener si no separamos el presente de los estados anteriores, porque la duración pura no yuxtapone estados, sino que los fusiona.

Yuxtaponer es poner una cosa junto a la otra, mientras que fusionar es reducir a una sola, dos o más cosas, entonces lo que dice Bergson es que el presente, el pasado y el futuro se fusionarían en el presente si se prescinde del espacio.

Según se dijo en Realidad - Por qué meditar la meditación es el espacio de simplemente ser, sólo experimentando, sin interferencias del cuerpo o de la mente. Con la meditación descubres tu estado inherente de silencio.

Al centrar nuestra atención en algo, como puede ser el tomar contacto solamente con nuestra respiración, prescindimos de nuestro cuerpo y de nuestra mente, entonces nos conectamos con nuestro ser, con nuestro auténtico ser.

Cuando aprendemos a crear ese espacio interior de silencio y contemplación, que se alcanza con la práctica periódica y sistemática, nuestra interioridad se expande, nos volvemos más sutiles y competentes para atravesar los imponderables que surgen en el devenir.

Repito lo dicho al terminar una entrada anterior, si adquieres el hábito de Meditar, al principio no notarás cambios, con los días descubrirás que calmas a tu narrador crónico, y con el tiempo, si haces una práctica periódica y sistemática, accedes a ese espacio interior sabio que puede darte las respuestas que buscas.